fotógrafo

JM Photoemotion

Sentimientos a flor de piel

JM Photoemotion

A los 8 años cogí la Yashica MG1 de mi padre el día que tomaba mi primo la comunión. Recordaré toda la vida que le pedí un carrete Fuji de 100, de esos que hace los colores tan chulos, le decía yo. Ese día el fotógrafo oficial era el tío de la familia, le decíamos “El tiet”, ya que yo nací en Barcelona y utilizábamos este idioma. Al llegar a la foto número 40 empezó a sospechar que el carrete no estaba bien cargado, así que mis fotos fueron la primera comunión que fotografié, desde entonces he estado enamorado de este arte.
El cambio fundamental en nuestra forma de ver las cosas en nuestro trabajo fue el día de nuestra boda. Fue en 2006, yo recuerdo de estar muy nervioso y que la adrenalina me paralizaba por completo. María (mi mujer y gran fotógrafa) me consultaba que pendientes debía elegir para el vestido y ante mi nula respuesta me dijo, ¿pero qué te pasa? yo le respondí que estaba muy nervioso y no podía hablar. Ese es el recuerdo más intenso y bonito que tengo que ese día, que simbolizaba el por qué, el presente y futuro de mi vida. El fotógrafo que habíamos contratado estaba fuera sentado en el sofá, esperando. Cuando vimos las fotos nos dimos cuenta que no podíamos montar un álbum ya que no decía nada de lo que sentíamos ese día. Este fue el punto de inflexión para cambiar y centrarnos en lo que para nosotros es más importante de todo, las personas, sus pasiones y emociones son las que van a construir la historia de sus vidas y como no la de el día de su boda.
Estas imágenes son muy dificultosas de conseguir, ya que debe conseguir la suficiente confianza para estar en lugares y situaciones donde otras personas no pueden estar. Hay que estar sin estar, sin participar, sin opinar por qué como dice Tom Hanks en el Naufrago, que sabrás lo que te traerá la marea. Si intervienes, modificas, diriges, al final conseguirás que todas las bodas tengan el mismo patrón y esquema. Si dejas que las cosas fluyan más veces de las que te crees te sorprenderán las situaciones y exploraras en momentos que no imaginabas. Yo voy a la boda con la mente y los sentidos dispuestos a sentir y son ellos los que luego me darán la historia.

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